Hoy quiero hablaros de la vida. De esa vida que os narraba ayer.

Esa vida que se transforma en momentos. En esos momentos que crean juntos una historia. Una historia que narra una vida intensa trufada de historias hermosas y desengaños.

Todas las historias tienen un comienzo y la mía aún no tiene un final. La voy escribiendo día a día gracias a las personas que quiero. 

A veces entran en escena actores no invitados, la vida tiene eso, pero cuando asoma el ocaso se esfuman poco a poco.

En mi vida hay dos personas importantes, daría mi vida por ellos, son la sal y la pimienta, la razón de que cada día me levante. Hace poco, los nombré aquí.

Que sería de mi vida sin ellos. Son la sangre de mis venas, la alegría de mis ojos, son… mis dos cielos. Que no haría yo por ellos….

Sus nombres, no importan. Ellos saben que están ahí y hacen que mi vida tenga un eje sobre el cual giran mis días, mis noches y mis anhelos.

Hoy dedico este post a ellos, a mis dos seguidores más desinteresados, a mis dos almas gemelas, sangre de mi sangre.

Todos los días me miro en sus ojos y me encuentro a su lado.

Os quiero desde lo más profundo de mi corazón…. Sois la razón de mi vida.



Por ello, y acordándome de otros niños que no han tenido tanta suerte como nosotros, os invito a que ayudemos entre todos a Marc, un niño que merece poder andar, todo un luchador junto a su madre coraje Montse. 

Espero que no faltéis a la cita, y en caso de que no podáis asistir colaboréis de igual manera. Os doy las gracias anticipadamente y allí nos conoceremos los que vayamos…

!Marc nos espera! 

(https://www.facebook.com/marc.moya.75?fref=ts)


FELIZ NOCHE