Buenos días amigos. 

Hoy mi homenaje es para un buen amigo, al cual tuve el placer de conocer, José María Iñigo. 

Supongo que Iñigo, estará en ese bonito viaje que emprendió, aunque no pueda contarnos esta vez en su página de viajes. 

Con su simpatía, continuará haciendo amigos por el camino, como hizo aquí, con todos nosotros. 


Lo conocí hace cuatro años, gracias a un amigo en común y la verdad es que ha sido un verdadero placer. 

Hasta hoy no he podido escribir, se me estremece el alma cada vez que lo hago para hablar de él. No se, sentimientos hacia una persona que sin ser familiar mío le había cogido tanto cariño…

Un hombre que sabía escuchar, muy cauto y observador.
El sábado, cuando comenzó el festival de Eurovisión, y no escuché su voz me emocioné. El año pasado intercambiábamos mensajes cuando él estaba allí en el tiempo de las votaciones con opiniones y anécdotas que estaban surgiendo en el festival (!qué recuerdos!). Me enviaba fotografías de los días previos al festival y durante. Ya le pesaba estar allí, decía que estar tantos días allí le cansaba mucho, y que a parte no comía bien, echaba de menos la gastronomía española. Era el segundo año que me comentaba, que no iría al Festival de Eurovisión al año siguiente. Este año fue una realidad.
Supongo que de por vida, cada vez que vea este festival me acordaré de él.
Recuerdo su último cumpleaños. Yo estaba en la peluquería y él estaba ocupado en la radio. Me hablaba despacito, con la voz bajita, pero con un tono agradable y cálido, y muy contento de cumplir años y poder disfrutar de lo que más le gustaba, estar en la radio, ser un gran comunicador.

En el día a día le comentaba lo que hacía en ese momento, cuando estaba en el cine o en el trabajo, o al contrario, me comentaba que le estaban entregando un premio, o cogiendo el tren, haciendo un bolo, en la tv, o escribiendo tranquilamente, que le encantaba.
Un privilegio poder compartir tantos pequeños momentos, detalles de su vida, y más con la cantidad de gente que conocía no me daba cuenta que era una privilegiada.
Por las mañanas intercambiabamos post de buenos días siempre positivos, a veces los subía a su twitter, ya que el facebook no le gustaba nada. 
 
Le echaba la bronca por su negatividad algunas mañanas a la hora de dirigirse en twitter, pero es normal, supongo que intuía su desenlace y así lo expresaba. No le ayudaba nada que los amigos de su época estaban desapareciendo recientemente, le daba que pensar y estaba triste aunque no dijera nada sobre el tema, por ello casi todas las mañanas y a pesar de su insomnio daba gracias a la vida
Gracias, por todos esos ratos, por escucharme, por asesorarme en temas profesionales, personales, incluso por este blog, gracias a tí que me animaste a escribir. Yo quería comenzar con un libro, y tú me dijiste, Yolanda, mejor relatos cortos o un blog. 
Gracias amigo por seguirme en mis fotografías, por valorar mi trabajo. Ya que compartíamos otra pasión, la fotografía.

Un fotógrafo, también me había comentado lo del tema del blog, y me lanzé a ello, por eso hoy me estáis leyendo queridos lectores.

Tuve la suerte de poder conocerle en persona. Un hombre sencillo, serio, parco en palabras, culto, sorprendente y muy prudente en lo referente a su vida. Lo que más me llamó la atención es su inteligencia, hombre audaz, y sus anécdotas, cuando contaba sus aventuras cuando comenzó, un hombre que fue modernizándose y avanzando según los tiempos. 

Me contaba sus aventuras en Londres cuando lo habían intentado atracar varias veces y como consiguió que no lo hicieran.
A pesar de tener la edad de mis padres ( la diferencia generacional no se notaba), podía hablar con él de innovación, progreso, de mi vida, absolutamente de todo. Me daba consejos protectores de todo lo que le preguntaba o contaba (a veces lo sentía como mi segundo padre…me hacía gracia)

Me encantaba con el cariño que hablaba de su familia, de sus nietos, de sus hijos, y su esposa, se sentía orgulloso de todos ellos. Me intrigaba cuando contaba sus anécdotas, o como aprendió inglés. Me sorprendió que me dijera que no era periodista, lo cual me sorprendió.

Conocía perfectamente mi trabajo, mi lucha a nivel profesional y personal. Era un apoyo en momentos malos, un verdadero amigo que sabía escuchar de una manera sorprendente. Siempre me decía: «Yolanda, la vida es muy corta, aprovecha a tope…Eres muy buena mujer, muy luchadora y te mereces lo mejor.»

Recientemente, cuando tuvo lugar mi exposición de fotografía, me hizo enviarle todos los datos para promocionarla, creo que ya no estaba muy bien, aunque fue invitado a la inauguración no pudo asistir.
Se que se alegro mucho por esta exposición y me dijo, «te lo mereces, eres muy trabajadora y una gran profesional. Llevas una larga lucha y es un paso muy importante». 
Era muy crítico con todo y muy objetivo. Por ello, si tenía dudas en algo sabía que le podía preguntar. (Nadie mejor que él como gran profesional)
Nunca se quejó ni comentó nada sobre su enfermedad.  Yo era conocedora de ella por una tercera persona. Desde Enero escribía que estaba con un catarro que no curaba. Lo ingresaban, lo sacaban y no terminaba de recuperarse, supongo que por las defensas bajas. Estos últimos días no me contestaba a los washaps, lo cual me hizo presagiar que no le quedaba mucho, no le gustaba dar lástima.
Lo que si es verdad es que le costaba mucho andar y cada vez andaba menos. Supongo que por problemas respiratorios, pero lo dicho, nunca se quejó.
Me preguntó por la operación de mi padre o cuando supo que me habían operado este año y le preocupaba que todo saliera bien, sus preguntas siempre eran de una connotación muy positiva.
Recuerdo su ilusión al cambiarse de domicilio bastante recientemente, incluso me envió una fotografía de su terraza, de lo orgulloso que estaba de tan bonitas vistas.
Conversaciones que quedaran para el recuerdo como algo cariñoso.
Me sorprendía mucho su capacidad de saber escuchar, tan olvidado hoy día por parte de todos por nuestro ritmo de vida.
Colaborar en su página con dos artículos fue todo un lujo. Cuando los redacté pensé que él los modificaría y cuál fue mi sorpresa cuando no hubo ninguna modificación sino todo lo contrario, le encantaron. 
Es verdad que en ello nos parecíamos, en el carácter, inquietos, activos, no era una persona de estar dejando pasar las horas (aún siendo conocedor de su enfermedad), todo el día escribiendo y leyendo, proclamando la lectura y lo demostró trabajando hasta el último momento, con toda naturalidad, a pesar del peso de su enfermedad, tema que obviaba como si nada pasara. 

Se que le ponían quimio o radio, y valientemente cogía el tren y se iba a grabar a Barcelona. Cuando pasaba por la estación de Zaragoza, me envíaba una foto por washap y decía «tan cerca y tan lejos…». Teníamos que quedar para un nuevo proyecto, pero notaba que no le quedaban fuerzas y dicho proyecto se fue alejando.

Su inquietud, sus ganas de vivir, su sarcástico sentido del humor, y su voz, hacían que su personalidad haya quedado en el corazón de todos, y lo digo en especial del mío. 

Se te echa de menos amigo

Os dejo con algunos de mis trabajos con él, en la web ganas de viajar.com. Algunos ya los conocéis,
Espero que os gusten.
Un besico enorme y allá dónde estés siempre te recordaremos. !Sé feliz José María!

http://www.ganasdeviajar.com/?s=yolanda+mompel

Muchos besicos cos cos llenos de recuerdos

Maria Mod (Yolanda Mompel) modelo, fotógrafa y personal shopper