Pepín Banzo, gran amigo de mi hermano, me tiene informada de absolutamente todas las actuaciones que hacen en el Sótano Mágico. Esa misma mañana, me envía un Watshapp diciendo que por la noche hay una actuación para no olvidar, llega el gran Anthony Blake.
Mi cara de sorpresa, (la anterior vez no pude ir a verlo) y a la vez, gesto de resignación, ya que no pensaba poder ir, por la tarde que me esperaba tan comprometida.
Al final de la mañana, y sin previo aviso, un buen amigo me llama y me dice que ha reservado dos entradas, que no haga planes,  y me arrastra casi sin enterarme,hasta allí, a ese sitio tan mágico y a la vez «majico,»-como decimos en Aragón-, que es EL SÓTANO MÁGICO.
En la puerta, una enorme foto en cartel ANTHONY BLAKE, ¡¡ míralo que majo!!
Mientras nos sentamos, comprobamos que hay llenazo absoluto. Y eso que era jueves, ya que los dos días siguientes ya no quedaban entradas…¡¡Todo un éxito!!

Con mi gran amigo Papín Banzo



Pepín, recientemente papá de nuevo, y pletórico por su actual momento, se instala para manejar luces y sonido.La música es sugerente. misteriosa, va creando ambiente.





Cuando todos hemos tomado posesión de nuestros asientos, se apagan las luces, y unos segundos después, un foco vuelve a iluminar la escena..Y ¡¡Voilá!!, Blake, pelo canoso, muy alto de estatura y corpulento, y un poco más envejecido de como lo recordaba de sus actuaciones en television aparece en el escenario.

Se hace palpable  el nerviosismo entre los alli presentes, Anthony empieza a señalar a gente del publico, les va haciendo preguntas… No quieres que te pregunte, pero a la vez, sientes una sensación extraña, genera tanta curiosidad que poco a poco nos invita a todos a colaborar en sus números de ilusionismo.


Un momento de la actuación
Comienza adivinando cosas de uno y de otro, aleatoriamente, Cosas tales cómo el lugar de veraneo de su infancia de una señora, hasta el nombre de la primera novia que llegó a tener otro, el pintor favorito de un chica estadounidense, hasta el pueblo natal de otro.-Jaulin era por cierto- Nos mirábamos con sorpresa, intrigados, sonreíamos, y aplaudíamos,en el fondo, siempre piensas que hay truco, pero…¿Cómo lo hace..?

Portaba mi móvil en la mano, y de vez en cuando, sin poderlo remediar, hacía fotografías de algún momento del espectáculo, cuando de repente Anthony se dirige a mí, me mira y directamente y me dice: “Usted, señorita, salga por favor con su móvil al escenario”. Mi cara de sorpresa lo dice todo, sonrío  y me dirijo hacia él.


Anthony Blake, es un hombre que impone. Te mira, y atraviesa tu cuerpo de lado a lado solo con su intrigante mirada, da un poco de miedo o curiosidad, no se, es una mezcla extraña.
Comenzó preguntándome como me llamaba, y comentó con sorna, que ya que tenía el móvil sin apagar, íbamos a hacer un juego con él.. Tomó de la mesa un collarín porta tarjetas, en el que habia un sobre cerrado ,y lo colgó en mi cuello, mientras me contaba lo que íbamos a hacer.

Así que, me invitó a que llamara a alguien que en ese momento pudiera contestar, llame a mi madre. Pidió la colaboración del público, y todos los que allí nos encontrábamos le respondieron al descolgar el móvil, incluso enfatizaron con su nombre “¡¡ Hola Carmen…!!” Mi madre alucinaba, no entendía nada, ya que no estaba avisada de esto…

Anthony se presentó a mi madre, tras saludarla, le recito una serie de números, a los cuales mi madre, riéndose, ya que no sabía de qué iba la cosa, respondía con lo primero que le venia en mente.
Le preguntó por un número de tres cifras y mi madre – doy fé de que fué de manera espontánea y sin saber nada- respondió: el 786,  tras eso, se despidio amablemente y colgó el teléfono.

Al momento, me hizo quitar la tarjeta de mi cuello y me pidió que la revisara. Y, efectivamente, el número que mi madre había dicho estaba allí apuntado, además con su firma. Había estado colgado de mi cuello, desde antes de que empezara a marcar el numero de la primera persona que se me ocurrió,   Para que os podáis hacer una idea de la cara que se me quedó en ese preciso momento del cual tengo constancia gráfica, os dejo el hecho en este pequeño video.

Tras mi espontánea actuación, y aun sin recuperarme de la sorpresa, el show continuó. Estuvo todo el rato sin parar haciendo pruebas, incluso levanto una mesa en el aire, con la colaboración de otras dos chicas, alucinante y sorprendente, pero como lo consigue?.

Con Anthony Blake
Una vez finalizado el espectáculo, salió del camerino y accedió a que nos hiciéramos unas fotos de recuerdo con él, mientras de manera distendida, conversábamos con los alli presentes.
Muy agradable y cortés, aunque se le notaba cansado, ya que este tipo de trabajo lleva un gran esfuerzo mental.
Después, otras fotos con el dueño del local, Pepín, así inmortalizamos un momento que jamás olvidaré.

A veces en la vida, cuando más planes haces, las cosas salen peor, en cambio hay que vivir el momento, a veces hay que improvisar, no te da tiempo a pensarlo porque si no, puedes dejar escapar cosas o experiencias que te gustaría disfrutar.
Tengo que decir que pase un rato muy agradable, el Show se hizo ameno y tuvo un ritmo vertiginoso, y -debo confesarlo- salimos muy impresionados.

La magia como tal no existe, y eso lo sabemos todos, queda para libros y películas, pero lo que más intriga, es no saber cómo ni por dónde, nos están haciendo ver y creer lo que el mago, o ilusionista quiere que veamos.

El ilusionismo se puede resumir en esta frase:

“Sabemos que sí hay truco, pero como el mago es bueno, no lo vemos…”


Bueno, vamos a conocer un poco más a este señor:
Su nombre real es José Luis Panizo González, más conocido como Anthony Blake, y nació en Oviedo en 1958, 
Hijo de una familia tradicional, saltó a la fama nacional en el mítico concurso ‘Un, dos, tres’ y desde entonces intervino en programas como ‘Crónicas Marcianas’. ; y posteriormente en el programa de «Carlos Herrera», «Domingo a Domingo», «otra Dimensión» hasta programas presentados por el propio Blake como: «En Tierra de nadie», «Blake el desafío», y «Blake» , entre otros.
Desde los platós y las actuaciones para empresas se le ocurrió crear sus propios espectáculos de teatro. Lleva unos 30 años desarrollando nuevas ideas y jugando con la mente de los espectadores.
Anthony Blake, ha estudiado durante años técnicas y disciplinas muy variadas que le han permitido afrontar diferentes retos, a lo largo de su carrera profesional.
Sé que empezó estudios de medicina, y los abandonó a medias, su pasión era el mentalismo, y a ello le dedica su vida, a jugar con el poder de la mente. Su mayor reconocimiento profesional le llegó al recibir el premio Dunninger en el 2003/2004 a la excelencia y profesionalidad en el desarrollo de su carrera como Mago de la Mente.
Ha participado en numerosos programas de radio y ha realizado alguna pequeña incursión en el cine.
Se nota que disfruta con el espectáculo de cercanía, casi de tú a tú, viendo las caras de asombro del público, mezcla de sorpresa e incredulidad.. Al tenerlo delante de ti, seguro que debe saber que todos los presentes pensamos…”Cómo c**** ha acertado eso…”

Personaje imponente, su gran altura y su voz grave, y a la vez armoniosa, casi le da la posibilidad gratuita de que le cuentes todo…parece que se limite a leer la mente de los espectadores desde arriba, cual libro abierto se tratara… ¿Será ése el secreto de su Magia…?

También ha publicado varios libros, tirando de hemeroteca, podemos ver títulos tan sugerentes como: “Tu poder mental ”, «Lo que se del más allá» y “Tu poder intuitivo”, en los que nos dan la receta para desarrollar nuestra mente . para ejercitar la memoria , la intuición y el subconsciente (para muchos sigue siendo “inconsciente ”) 
Queridos lectores, tal y como le prometí al propio Anthony, quedé tan impresionada, que debo recomendaros este espectáculo, de corazón os digo que lo pasareis bien. 

Si tenéis la oportunidad en vuestra ciudad de ir a verle, no dejéis de asistir, de verdad, merece la pena, pasareis un buen rato tanto dentro de la sala como al salir, pensando en si lo que habéis visto y oído ha sido real o no.




Al salir a la calle, tras el espectáculo, con esa mezcla de confusión e incredulidad por no saber como lo ha hecho, solo resuena en nuestros oídos la mítica y casi lapidaria frase con la que cierra todas sus actuaciones: 
No tiene sentido…¡¡

«…Y RECUERDEN, TODO LO QUE HAN VISTO, HA SIDO PRODUCTO DE SU IMAGINACIÓN, NO LE DEN MÁS VUELTAS, NO TIENE SENTIDO….» 


Como siempre me despido de vosotros, mis queridos lectores …Besicos …cos

Postdata: 

Acabo de recibir una notificacion del propio Anthony Blake, indicando que le ha gustado mucho el articulo ¡¡
Desde aqui, se lo agradezco profundamente.
Besicos…cos.. para ti también Anthony
.

************

Tengo para acabar el post de hoy, una nueva misiva  de mi admirador secreto:



Siempre que sonaba esa canción me recordaba a tí…
Hacía un tiempo que no te había visto, ingenuo de mí, pensé que te estaba olvidando poco a poco. Recuerdo aquellos días en los que mi mente vivía sólo por y para ti y aunque tu no sabias quien era, modulaba todos mis días para coincidir contigo.

Recuerdo también los nervios que se adueñaban de mí pensando en cualquier circunstancia que hiciera coincidir un solo segundo de nuestra existencia.

Poco a poco asumí que ese deseo nunca llegaría a realizarse y por eso intente olvidarte, pensé que tus labios eran poseídos por otra boca y que tu cuerpo temblaría ante las caricias de otra persona.

Poco a poco intento olvidarte.

Pero esta mañana toda mi vida se ha desmoronado en un solo instante. Salía del hípermercado y te vi, allí estabas, esperando al autobús. Mirabas el teléfono como si intentaras que fuera una proyección de tus deseos, luego el reloj, te note inquieta.

Intente armarme de valor para dirigirme a ti, para ofrecerte mi coche, por oír una voz que imaginaba maravillosa. Mire mis manos, temblaban de la emoción de encontrarte, por tener la oportunidad de acercarme a ti.

Enseguida mis miedos fueron desapareciendo y me sentí con fuerzas de acercarme. Respire hondo y fui hacia ti, en un instante imagine la posibilidad de llevarte en mi coche, de ver tu sonrisa a mi lado y fui feliz.

Pero al levantar la vista apareció.

Creí morir por haber tardado tanto en decidirme, por aquella falta de decisión y me sentí hundido. Una vez mas te desvanecías como el humo y entonces comprendí que te amaría siempre, que por más tiempo y más distancia que nos separara tú serías lo más valioso de mi vida, de mi existencia.

Y juré entonces que jamás subiría a un autobús como el que te arrebataba ante mi desconsuelo y mi mirada, ante el que sería una vez más el artífice de la distancia que nos separaba una vez más.

Pero sabes, al verte marchar sonreí, y sonreí porque en aquel instante supe que te amaría siempre.